Podría parecer que todo el cambio climático es debido al transporte. Los coches, camiones, barcos o aviones que recorren todo nuestro espacio y que consumen inmensas cantidades de petróleo u otros combustibles fósiles. Otros le echan la culpa a la industria que tampoco se queda atrás en este uso.

Sin embargo, nadie se acuerda de las emisiones generadas por la agricultura o la ganadería, las cuales también se basan en el consumo de gasolina o gasoleo -sin tener en cuenta el metano que generan los animales al procesar la celulosa de la que se alimentan-. Por ello, incluso, se comienzan a alzar voces a favor de una dieta con mayor peso de los vegetales. Es más, la FAO ha declarado 2016, Año Internacional de las Legumbres.

Pero la agricultura como hoy en día la llevamos a cabo tampoco es la panacea. La erosión de los campos sigue liberando toneladas de gases a la atmósfera y al ararlos se oxida la materia orgánica que tenían, reduciendo ésta y aumentando el problema. Esto sin tener en cuenta los incendios y talas masivas que se generan para seguir plantando en países tropicales.

La infografía que incluimos en esta entrada da cierta información sobre esta problemática: cuáles son las principales actividades que generan estos gases, los estados más culpables o cuál será la afección que tendrá sobre el hombre.

Una amplia información en poco espacio que, creemos, ayuda bastante a conocer la problemática a la que nos tenemos que enfrentar ya.

Cambio climático