La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) es un eslabón tremendamente necesario para el desarrollo coherente de toda sociedad ya que, según lo que en ellas se dictamine a través de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), sumado a la conclusión de otros procedimientos, se llevarán a cabo determinados proyectos con un mayor o menor impacto o grado de integración en el entorno en el que se ubican.

El criterio de los profesionales que llevan a cabo los Estudios de Impacto Ambiental (EsIA) es uno de los factores de mayor relevancia de todo este proceso ya que, de su formación y criterios técnicos (en función de los cuales podrán evaluar de forma satisfactoria el impacto o establecer medidas correctoras o compensatorias adecuadas), dependerá en gran parte que la Declaración de Impacto sea positiva o negativa.

Existen varias disciplinas que integran la Evaluación de Impacto Ambiental entre sus aplicaciones profesionales. Así pues, podemos encontrar desde ambientólogos y geógrafos hasta ingenieros agrónomos, biólogos y arquitectos. Una de las cualidades básicas que ha de estar presente en un buen técnico en EIA es su capacidad de análisis objetivo, que debe ser lo suficientemente holístico como para abordar, sino todos, la mayoría de elementos presentes en una Declaración de Impacto Ambiental.

Ha de ser capaz de analizar el medio natural, el paisaje, el ámbito socioeconómico, etc., así como las interrelaciones que se producen entre ellas, y valorar las afecciones derivadas del proyecto sobre todas. Una vez analizadas y valoradas las afecciones, se tendrá que llevar a cabo una fase propositiva en la que se determinen las medidas que habrá que llevar a cabo para reducir o compensar el impacto. Para esta fase, así como en la que se diseña el Plan de Vigilancia Ambiental, es imprescindible ejercitar la capacidad imaginativa, “jugando siempre con lo que se tiene encima de la mesa”.

10259568_mOtra característica básica para un buen profesional de este campo es el trabajo en equipo. Normalmente, este tipo de estudios son llevados a cabo por grupos interdisciplinares en los que cada miembro es especialista en un campo determinado. Sin embargo, todos deben tener, al menos, una base de conocimientos acerca del resto de disciplinas. Por ello, hay que saber transmitir correctamente al equipo nuestros conocimientos, enriqueciendo y añadiendo así, valor al proyecto y ayudando en el trabajo del resto del equipo.

En el curso de Técnico en Evaluación de Impacto Ambiental impartido por Ecodyt se aborda todo ello desde el punto de vista de la experiencia de nuestro equipo docente, transmitiendo a nuestros alumnos tanto los criterios técnicos como las cualidades personales que han de desarrollar para trabajar en Evaluaciones de Impacto Ambiental.