¿Se imagina poder calcular exactamente dónde está el lugar óptimo para abrir su negocio? Hace unos años esta pregunta era imposible responderla con rigurosidad, pero gracias al avance de las últimas tecnologías de la información geográfica, hoy en día es posible erradicar toda la incertidumbre que supone una decisión empresarial de ese calado y concretar hasta niveles insospechados, siendo capaces de averiguar qué barrio e incluso qué calle es la propicia para cada tipo de negocio.

Pero, ¿qué es el geomarketing exactamente?

Pues bien, el geomarketing o marketing territorial es una técnica geoestadística, con más de 20 años de perfeccionamiento, que introduce la variable espacial en las estrategias de marketing convencionales, con el fin de poder planificar, gestionar y analizar todos los datos relativos a su negocio, erradicando la incertidumbre de las decisiones empresariales y reduciendo al máximo la posibilidad de equivocación.

Aparte de la ubicación ideal de un negocio, el geomarketing es capaz de decirle mucho más. Por ejemplo, mediante el análisis de la clientela se puede conocer exhaustivamente la demanda real de la empresa a través de estudios de los patrones comportamentales de los compradores que, unido a localización geográfica de cada cliente, da como resultado datos tan reveladores como el radio de influencia comercial de su negocio o su mercado potencial.

Foto_Geomarketing

Imagen 1: Plano de Geomarketing. Fuente: Ecodyt, S.C.

Estos resultados tan precisos, que luego se plasman en documentos cartográficos, ayudan a elaborar las estrategias comerciales de las empresas en materia tan importantes como la expansión de determinados productos, el conocimiento preciso de la competencia o dónde publicitar un servicio en particular -esto último se viene llamando media planning-.

El geomarketing ha supuesto una revolución en el mundo de la empresa ya que permite adquirir un nivel casi absoluto de conocimiento y control sobre las propias decisiones empresariales nunca antes visto.

Así pues, parece que en un futuro no muy lejano, no habrá empresa que no maneje esta técnica que ya aplican desde hace décadas las grandes multinacionales, logrando así maximizar sus beneficios y reduciendo el riesgo al mínimo. Y es que al fin y al cabo, la información es poder.