Educar es mejorar la sociedad y que no cometa los errores que hoy en día estamos soportando o generando. Si hubiéramos sabido los problemas a los que hoy en día nos enfrentamos, cuáles son los procesos que lo originan o cómo reducirlos, ¿hubiéramos hecho lo mismo que nos ha llevado a esta situación? ¿Habríamos extinguido especies, contaminado acuíferos o secado mares interiores? Esto es en lo que se basa la educación, progreso y la parte de la Educación Ambiental no es menos.

“La educación ambiental es un proceso permanente de carácter interdisciplinario destinado a la formación de una ciudadanía que forme valores, aclare conceptos y desarrolle las habilidades y las actitudes necesarias para una convivencia armónica entre los seres humanos, su cultura y su medio biofísico circundante.”

Por lo tanto, a través de ésta pretenderemos conocer cuáles son las dificultades que actualmente nos afectan, a nuestro barrio, pueblo o ciudad o bien a todo el planeta en general.  Sin saber a qué se deben y de qué se trata es difícil que podamos ponerles coto. Por ejemplo, necesitaremos conocer cuál es el origen del cambio climático, ¿es lo mismo éste que el efecto invernadero? O, en otro orden, ¿debemos introducir especies en ecosistemas o tendrá algún tipo de efecto negativo? ¿Qué cantidad de humanos puede soportar el planeta y qué es la huella ecológica o la de carbono?

Está claro que el Educador debe saber responder a estas preguntas para enseñar y, por tanto, comunicarlo, pero no es menos importante que sepa cómo hacerlo.

Deberá saber cómo hacer comprender al público (que no tiene por qué ser infantil o juvenil, sino que puede llegar a ser de la tercera edad) esta problemática, así como otra serie de conceptos interesantes como qué es la ecología, la cadena trófica, los recursos etnográficos que se encuentren a nuestro alrededor, etc. Todo esto, como está claro, lo tendrá que hacer atendiendo a una serie de técnicas pedagógicas y metodológicas que le ayudarán en estas tareas.

No hay que olvidar, no obstante, que todo este proceso se puede llevar a cabo de muy diferentes formas, por ejemplo a través de charlas o debates que se harán, normalmente, dentro de clase pero que tienen el inconveniente de que son poco participativos. Sin embargo, la Educación Ambiental no tiene por qué llevarse aquí, sino que se puede trasladar a otras localizaciones, en el propio medio, donde se podrá explicar, directamente en él, los elementos que estamos tratando.

Se pueden hacer rutas por la naturaleza, itinerarios, visitas a museos, granjas o ambientes rurales o urbanos y en todos ellos encontrar un sinfín de fundamentos que podemos destacar para explicar lo que queramos ir viendo. Asimismo, podemos añadir el juego, ya que tanto los niños como los adultos actúan e interaccionan mejor y se interesan más por lo que se les explica en un ambiente lúdico y distendido.

Todo este proceso y técnicas están desarrolladas en dos de nuestros próximos cursos que vamos a comenzar a lo largo del próximo mes de marzo: Experto en Educación Ambiental y Educador en Sostenibilidad. Dos grandes oportunidades para aprender todos los secretos de la Educación en Medio Ambiente e iniciarte en este sector profesional.